La detección temprana y el tratamiento rápido son directamente responsables por las tasas de supervivencia incrementadas.
Las herramientas para la detección del cáncer incluyen:
Autoexámenes
Biopsia (la remoción de tejido vivo para el propósito del examen microscópico de las células)
Ultrasonido (el uso de ondas de sonido reflejadas de alta frecuencia para diferenciar varios tipos de tejidos)
Tomografía computada (TC) (el uso de radiografías para producir una foto transversal de las partes del cuerpo)
Imágenes de resonancia magnética (IRM) (el uso de campos magnéticos y ondas de radio para mostrar modificaciones en los tejidos blandos sin el uso de radiografías).