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La toxicidad del plomo
¿Cuáles son los efectos fisiológicos de la exposición al plomo?




Objetivos de aprendizaje

Al término de esta sección, usted será capaz de:

  • Describir cómo el plomo afecta a niños y adultos de diferente manera.
  • Describir los principales efectos fisiológicos de la exposición crónica, a bajos niveles, al plomo.
  • Describir los principales efectos fisiológicos de la exposición aguda, a altos niveles, al plomo.



Introducción

No se conoce ningún uso del plomo en el cuerpo humano, aunque su presencia puede provocar efectos tóxicos, independientemente de cuál sea la vía de exposición.

  • La toxicidad del plomo puede afectar a cualquier sistema del cuerpo.
  • A nivel molecular, los mecanismos de toxicidad propuestos involucran procesos bioquímicos fundamentales. Entre ellos se incluye la habilidad que tiene el plomo para inhibir o mimetizar las acciones del calcio (situación que puede afectar cualquier proceso dependiente de o relacionado con el calcio). También se incluye su capacidad para interactuar con ciertas proteínas (incluyendo aquellas que tengan grupos carboxilo, amino, sulfidrilo y fosfato). (ATSDR 2005).

Se debe enfatizar que «posiblemente no haya un umbral» a partir del cual se empiecen a observar los efectos adversos en la salud de los niños.

  • El profesional de la salud debe distinguir los síntomas clínicos manifiestos y los efectos en la salud asociados a niveles de exposición altos.
  • No obstante, el que no estén presentes los síntomas manifiestos no significa que «no hay envenenamiento por plomo».
  • Niveles de exposición bajos pueden traer asociados efectos sutiles adversos para la salud.
  • Algunos investigadores proponen que el plomo contribuye de una manera significativa a problemas socio-conductuales como la delincuencia juvenil y los crímenes violentos (Needleman 2002, Nevin 2000).
  • Es importante prevenir todas las exposiciones al plomo.

Aunque el principal y más inmediato motivo de preocupación por la salud de los niños expuestos al plomo es de carácter neurológico, hay que recordar que el envenenamiento por plomo en la niñez puede tener implicaciones negativas en la salud futura de las personas. Entre estas implicaciones podemos mencionaños renales, hipertensión, problemas reproductivos y problemas con el desarrollo de los hijos (véase más adelante). Las secciones que siguen describen algunos efectos fisiológicos asociados a los principales sistemas del cuerpo y a sus funciones.




Efectos neurológicos

El sistema nervioso es el sistema más sensible a la exposición al plomo.

  • Quizás no haya para el plomo un umbral mínimo que indique el inicio de efectos neurológicos adversos en los niños.
  • Se han detectado daños neurológicos a niveles de exposición que antes se consideraba que no causarían daño (<10 µg/dL) (Canfield 2003; CDC 1997a).
  • Los médicos deberían sospechar de exposición al plomo en niños puesto que en ocasioneños asintomáticos han experimentado efectos neurológicos asociados a la exposición al plomo.



Niños

La exposición aguda a niveles muy altos de plomo puede provocar encefalopatía en niños y otros signos asociados como:

  • ataxia.
  • coma.
  • convulsiones.
  • la muerte.
  • hiperirritabilidad.
  • estupor.

En el caso de los niños, los niveles de plomo en sangre asociados con encefalopatía, varían de una investigación a otra, pero parece haber consenso que niveles de entre 70-80 µg/dL (o valores superiores a éstos) son indicativos de un riesgo serio. (ATSDR 2005).

  • Aunque no se presenten síntomas de encefalopatía, estos niveles se encuentran asociados a incidencias mayores de daños neurológicos y conductuales duraderos (ATSDR 2005).

A niveles de exposición mucho más bajos, los niños sufren otros efectos neurológicos.

  • Los efectos adversos pueden presentarse a niveles bajos de plomo en sangre, de menos de 10 µg/dL en algunos casos, y posiblemente no se puedan detectar mediante una exploración clínica.
  • Por ejemplo, algunas investigaciones revelan que, por cada aumento de 10 µg/dL en los niveles de plomo en sangre, se presentaba una baja de cuatro a siete puntos en el valor del coeficiente intelectual de los niños expuestos (Yule et ál., 1981; Schroeder et ál., 1985; Fulton et ál., 1987; Landsdown et ál. 1986; Hawk et ál. 1986; Winneke et ál. 1990 citados en AAP 1993).
  • Existe una gran evidencia que asocia un decremento en el desempeño del coeficiente intelectual y otros efectos neuropsicológicos con la exposición al plomo.
  • Existe también evidencia de que el desorden éficit de atención e hiperactividad (ADHD) y la discapacidad auditiva en los niños aumentan al subir los niveles de plomo en sangre, y de que la exposición al plomo puede desequilibrar y dañar la función de los nervios periféricos (ATSDR 2005).
  • Algunos de los efectos neurológicos del plomo pueden persistir hasta la adultez.




Adultos

Puede haber una diferencia en cuanto a los efectos neurológicos entre un adulto expuesto al plomo en la edad adulta y un adulto expuesto al plomo en su niñez, puesto que en este último caso su cerebro se estaba desarrollando.

  • Los efectos neurológicos en los niños, incluyendo el ADHD, pueden persistir en la edad adulta. Los adultos expuestos al plomo pueden experimentar también muchos de los síntomas neurológicos de los niños expuestos, aunque los umbrales para los adultos tienden a ser más altos.

La encefalopatía causada por el plomo puede presentarse e niveles extremadamente altos de plomo en sangre, p. ej., 460 µg/dL (Kehoe 1961 citado en ATSDR 2005).

  • Algunos precursores de la encefalopatía, como matidez, irritabilidad, un bajo lapso de atención, temblores musculares y pérdida de memoria, pueden presentarse a niveles menores de plomo en sangre.

Se han informado «efectos neurológicos y conductuales» menos severos en trabajadores expuestos al plomo que presentan niveles de plomo en sangre de entre 40 y 120 µg/dL. (ATSDR 2005). Estos efectos incluyen:

  • Disminución de la libido.
  • Depresión/cambios de estado de ánimo, dolor de cabeza.
  • Disminución del desempeño cognitivo.
  • Disminución en la destreza de las manos.
  • Disminución en los tiempos de reacción.
  • Disminución en el desempeño visual motor.
  • Mareos.
  • Fatiga.
  • Tendencia a olvidar cosas.
  • Problemas de concentración.
  • Impotencia.
  • Nerviosismo creciente.
  • Irritabilidad.
  • Letargo.
  • Malestar.
  • Parestesias.
  • Reducción en los valores del coeficiente intelectual.
  • Debilidad.

Existe también evidencia de que la exposición al plomo puede afectar el balance postural de los adultos y la función de los nervios periféricos (ATSDR 1997a, b; Arnvig et ál. 1980; Haenninen et ál. 1978; Hogstedt et ál. 1983; Mantere et ál. 1982; Valciukas et ál. 1978 citados en ATSDR 1999).
Los trabajadores que han estado expuestos de una manera crónica a altos niveles de plomo pueden presentar los signos clásicos de envenenamiento por plomo, como una más lenta conducción nerviosa y una debilidad en el músculo extensor del antebrazo (muñeca caída).




Efectos renales

Muchas investigaciones revelan la existencia de una fuerte asociación entre la exposición al plomo y efectos renales (ATSDR, 1999).

  • Una exposición aguda a altas dosis de plomo puede causar un daño de la función del túbulo contorneado proximal, lo cual se manifiesta en aminoaciduria, glucosuria e hiperfosfaturia (un síndrome parecido al de Fanconi). Estos efectos aparentemente son reversibles (ATSDR 1999).
  • No obstante, las exposiciones continuas o repetitivas al plomo pueden provocar una tensión tóxica en el riñón. Si esta situación no se corrige, se puede desarrollar una nefropatía asociada al plomo, comúnmente crónica e irreversible (p. ej., nefritis intersticial crónica).

No se conoce cual es el nivel más bajo en el cual el plomo ejerce un efecto adverso sobre el riñón.

  • La mayoría de los efectos renales documentados para trabajadores ocupacionales han sido observados en exposiciones agudas a dosis altas, y en exposiciones crónicas a dosis moderadas-altas (nivel de plomo en sangre > 60 µg/dL).
  • En la actualidad, no existen indicadores sensibles y de detección temprana (p. ej., marcadores biológicos) que puedan predecir o indicar el daño renal por plomo (ATSDR 2000). La creatinina sérica y la evacuación de creatinina se utilizan como indicadores posteriores.
  • Sin embargo, ciertos marcadores biológicos urinarios del túbulo proximal (p. ej., NAG) se muestran elevados en exposiciones actuales, aún a niveles de plomo en sangre menores a 60 µg/dL. Algunas investigaciones basadas en la población muestran aumentos acelerados en la creatinina sérica o decrementos en la evacuación de creatinina a niveles de plomo en sangre menores a 60 µg/dL (Staessen et ál. 1992; Kim et ál. 1996; Payton et ál. 1994; Tsaih et ál. 2004).

Los efectos latentes de exposición al plomo durante la niñez, y que se manifiestños después, pueden dar lugar a algún tipo de enfermedad renal crónica avanzada o a una disminución en la función renal.

  • En los niños, los efectos renales provocados por una exposición aguda al plomo parecen ser reversibles, habiendo una recuperación dos meses después de haber iniciado el tratamiento (Chisolm et ál. 1976).
  • El tratamiento de la nefropatía causada por una exposición aguda al plomo aparentemente ayuda a prevenir la evolución de la nefritis intersticial crónica (Weeden et ál. 1986).

Hay que mencionar que la enfermedad renal en etapa terminal e inducida por plomo es un acontecimiento relativamente raro entre la población Verificación de progreso.

  • La enfermedad renal puede ser asintomática hasta que pasa a etapas más tardías, y quizás no pueda detectarse si no es por medio de análisis.
  • Puesto que una exposición excesiva de plomo, tanto anterior o actual, puede ser un agente causal de la enfermedad renal asociada a hipertensión esencial (ATSDR 1999), los proveedores de atención primaria deben vigilar cuidadosamente la función renal de sus pacientes que sufran de hipertensión y que tengan datos de haber estado expuestos al plomo en el pasado. (Vea la sección titulada «Efectos cardiovasculares (hipertensión)»).

Es posible que la exposición al plomo contribuya también a la «gota saturnínica,» que puede presentarse por una hiperuricemia inducida por plomo, debido a una menor excreción renal de ácido úrico.

  • En una investigación, se reveló que más del 50% de los pacientes con nefropatía causada por plomo también sufrían de gota (Bennett 1985 citado en ATSDR 2000).
  • La gota saturnínica se caracteriza por provocar ataques menos frecuentes que la gota primaria. La gota asociada al plomo puede ocurrir en mujeres premenopáusicas, algo que no es común en la gota no asociada al plomo (Goyer 1985, citado en ATSDR 2000).
  • Una investigación de Batuman et ál. (1981) sugiere que la enfermedad renal es más frecuente y más intensa en los pacientes con gota saturnínica que en pacientes con gota primaria.



Efectos hematológicos

El plomo inhibe la habilidad del cuerpo para fabricar hemoglobina, al interferir con varios pasos enzimáticos de la ruta del grupo hemo.

  • Específicamente, el plomo disminuye la biosíntesis del grupo hemo al inhibir la deshidratasa del ácido D-aminolevulínico (ALAD) y la actividad de la ferroquelatasa.
  • La ferroquelatasa, encargada de catalizar la inserción del hierro en la protoporfirina IX, es muy sensible al plomo.
  • Una disminución en la actividad de esta enzima provoca un aumento del sustrato, la protoporfirina eritrocitaria (EP) en los glóbulos rojos (también puede encontrarse en la forma ZPP—unida al zinc en lugar de al hierro).
  • Un aumento en el ácido D-aminolevulínico (ALA) en plasma y en sangre, así como un aumento en las protoporfirinas eritrocitarias libres (FEP) son eventos asociados a la exposición al plomo. (EPA 1986a citada en ATSDR 1999).

La EPA consideró que el nivel umbral de plomo en sangre asociado a una disminución de hemoglobina es de 50 µg/dL para adultos expuestos en el lugar de trabajo y de 40 µg/dL para los niños. No obstante, otras investigaciones indican un umbral menor (p. ej., 25 µg/dL) para niños (EPA 1986b citada en ATSDR 1999; ATSDR 1999).

  • Datos recientes señalan que el nivel de protoporfirina eritrocitaria (EP), que se ha utilizado anteriormente para analizar la toxicidad del plomo, no es lo suficientemente sensible a niveles bajos de plomo en sangre. Por tanto, no es un análisis tan útil como se creía anteriormente. (Vea la sección titulada «¿Qué exámenes pueden ayudar a diagnosticar la toxicidad del plomo?»para una discusión más a fondo de los análisis de EP.).

El plomo puede provocar «dos tipos de anemia», comúnmente acompañadas de punteado basófilo de los eritrocitos (ATSDR 1999).

  • La exposición aguda a niveles altos de plomo está asociada a la anemia hemolítica.
  • La anemia franca no es una manifestación temprana de la exposición al plomo y se hace evidente solo cuando los niveles de plomo en sangre se elevan por periodos prolongados.
  • La exposición crónica al plomo induce la anemia al interferir con la biosíntesis del grupo hemo y al disminuir la supervivencia de los glóbulos rojos.
  • La anemia asociada al envenenamiento por plomo es hipocrómica, y normo o microcítica con reticulocitosis asociada.

La ruta de síntesis del grupo hemo, que se ve afectada por el plomo, está involucrada en muchos otros procesos corporales, que incluyen las rutas neurológica, renal, endocrina y hepática.

  • Existe una preocupación sobre el significado y las posibles secuelas de estos cambios bioquímicos y enzimáticos que puedan presentarse a niveles menores de plomo.



Efectos endocrinos

Ciertos estudios de niños expuestos a altos niveles de plomo revelan que existe una fuerte correlación inversa entre los niveles de plomo en sangre y los niveles de vitamina D.

  • El plomo impide la conversión de la vitamina D en su forma hormonal, la 1,25-dihidroxivitamina D, responsable del mantenimiento de la homeostasis del calcio extracelular e intracelular.
  • Una reducción de la 1,25-dihidroxivitamina D puede dificultar el crecimiento celular, la maduración, y el desarrollo de huesos y dientes.
  • En general, estos efectos adversos parecen estar restringidos a niños con niveles de plomo en sangre crónicamente altos (más destacados en niños con niveles de plomo en sangre >62 µg/dL) y con deficiencia nutricional crónica, especialmente referida al calcio, fósforo y vitamina D (Koo et ál. 1991 citados en ATSDR 1999).
  • No obstante, Rosen et ál. (1980) encontraron que, en niños expuestos al plomo con valores de plomo en sangre de 33-55 µg/dL, los niveles de la 1,25-dihidroxivitamina D bajaron a niveles similares a los de niños con insuficiencia renal intensa.
  • Aparentemente, el plomo tiene un mínimo efecto sobre la función tiroidea.



Efectos gastrointestinales

  • En casos severos de envenenamiento por plomo, niños y adultos pueden presentar dolores abdominales severos que pueden confundirse con un abdomen agudo o con una apendicitis.



Efectos cardiovasculares (Hipertensión)

La hipertensión es una enfermedad compleja que tiene muchas diferentes causas y muchos factores de riesgo, incluyendo la edad, el peso, la dieta y los hábitos de ejercicio.

  • La exposición al plomo es uno de muchos factores que pueden contribuir a la aparición y al desarrollo de la hipertensión.
  • Aunque existe una asociación baja entre la hipertensión y niveles bajos de exposición al plomo (niveles de plomo en sangre <30 µg/dL), existen estudios recientes que revelan que exposiciones más altas (principalmente ocupacionales) aumentan el riesgo de sufrir enfermedad hipertensa coronaria y enfermedad cerebrovascular.
  • Una investigación reveló que los adultos que sufrieron de envenenamiento por plomo en la niñez tenían un riesgo significativamente más alto de sufrir de hipertensión 50 años después (comparado con adultos del grupo control que no habían estado expuestos al plomo en sñez) (Hu, 1991, citado en ATSDR 2000). La asociación se ha demostrado en estudios basados en poblaciones con niveles de plomo en sangre inferiores a 10 µg/dL. Existen datos que corroboran la asociación existente entre la exposición al plomo y aumentos en la presión sanguínea (Victery et ál. 1988; Schwartz 1995 citados en ATSDR 2000; Korrick et ál. 1999; Hu et ál. 1996).
  • Se estima que, considerando a la población, el plomo sanguíneo puede explicar de un 1% a un 2% de la varianza en la presión arterial (ATSDR 2000). Debido a la alta prevalencia de la hipertensión—por todas las causas, en poblaciones generales—esto podría aumentar la incidencia de la hipertensión de una manera significativa.



Efectos reproductivos

Los efectos en el aparato reproductor incluyen la cuenta de espermatozoides, la fertilidad y los resultados de embarazos. Aunque algunas investigaciones han implicado al plomo como un factor con efectos reproductivos y en el desarrollo, estos efectos no se han establecido para niveles bajos de exposición.

Efectos reproductivos en hombres

Investigaciones recientes sobre función reproductiva sugieren que las exposiciones actuales al plomo disminuyen las cuentas totales de espermatozoides y aumentan las cantidades de espermatozoides anormales (Alexander et ál. 1996; Gennart et ál. 1992; Lerda 1992; y Lin et ál. 1996 citados en ATSDR 2000; Telisman et ál. 2000).

  • Estos efectos pueden presentarse desde niveles de plomo en sangre de 40 µg/dL (ATSDR 2005).
  • La exposición a largo plazo al plomo (independientemente de los niveles actuales de exposición al plomo) también puede provocar una disminución de las concentraciones de espermatozoides, de la cuenta total de espermatozoides, y de la motilidad total de estas células (Alexander et ál. 1996 citado en ATSDR 2000).
  • No está claro aún cuánto tiempo pueden durar estos efectos en los humanos, aún y cuando ya haya pasado el periodo de exposición.

Fertilidad

Hoy en día no es posible predecir los resultados en los embarazos basándose en los niveles de plomo en sangre actuales o en los niveles de exposición en el pasado (ATSDR 2000).

Resultados en el embarazo

No está muy claro cuál es el efecto de las exposiciones a niveles bajos de plomo sobre los resultados del embarazo. Parece ser que a niveles de exposición más altos (p. ej., en situaciones ocupacionales) la evidencia marca una clara asociación entre el plomo y resultados adversos en el embarazo. Esta asociación se torna ambigua cuando se considera el caso de mujeres expuestas a niveles ambientales más bajos de plomo. Los datos relacionados con los niveles de exposición están incompletos, posiblemente como resultado de mayores exposiciones que las que se encuentran en la industria del plomo.

  • Algunas investigaciones en las que se comparaban mujeres que vivían cerca de fundiciones de plomo y mujeres que vivían alejadas de las mismas, «sí revelaron» una frecuencia creciente de abortos espontáneos (Nordstrom et ál. 1979) de abortos y de niños que nacieron muertos (Baghurst et ál. 1987; McMichael et ál. 1986).
  • Por el contrario, Murphy et ál. (1990) evaluaron los resultados en embarazos anteriores entre las mujeres que vivían cerca de una fundición de plomo «y no encontraron» un aumento en el riesgo de abortos espontáneos entre el grupo expuesto al plomo y el grupo no expuesto.
  • Las mujeres con un nivel de plomo en sangre de 5-9 µg/dL tenían una probabilidad 2 o 3 veces mayor de tener un aborto espontáneo que las mujeres con niveles de plomo en sangre menores a 5 µg/dL (Borja-Aburto et ál. 1999).



Efectos en el desarrollo

Los efectos en el desarrollo examinados en la literatura incluyen a los resultados en el embarazo (p. ej., nacimientos prematuros y bajo peso al nacer), anormalidades congénitas, y efectos posteriores al nacimiento en lo referente al desarrollo neurológico y al crecimiento.

  • Hay una evidencia creciente de que el plomo, capaz de cruzar fácilmente la placenta, afecta de manera adversa la viabilidad del feto así como el desarrollo fetal y el desarrollo en la niñez temprana.
  • La exposición prenatal a niveles bajos de plomo (niveles de plomo en sangre de 14 µg/dL en la madre) pueden aumentar el riesgo de tener niños con bajo peso al nacer y de nacimientos prematuros (ATSDR 1999).
  • Aunque se conoce que el plomo es un teratógeno animal, la mayor parte de las investigaciones en humanos no han encontrado una asociación entre los niveles de plomo y malformaciones congénitas.
  • Una investigación hecha por Needleman et ál. (1984) encontró correlaciones entre la creciente exposición prenatal al plomo y un incremento en el riesgo de sufrir anormalidades congénitas menores (p. ej., anormalidades menores en la piel y testículos no descendidos).
  • No se ha encontrado una asociación entre la exposición prenatal al plomo y anormalidades congénitas mayores (Ernhart et ál. 1985, 1986; McMichael et ál. 1986).
  • En un estudio retrospectivo, se encontró que padres biológicos que habían sufrido envenenamiento por plomo cuando eran niños ños antes, tenían hijos en edad escolar que presentaban una mayor proporción de problemas de aprendizaje (Hu 1991).



Otros efectos potenciales

Se ha relacionado al plomo con problemas de desarrollo y salud óseos. A niveles altos, el plomo puede provocar una reducción en el crecimiento de los niños.

  • Existen investigaciones que demuestran que los animales expuestos al plomo es más probable que sufran de osteoporosis (huesos débiles en etapas posteriores de la vida). Puzas (1992) ha revisado esta situación. Aunque esta asociación no se ha establecido para los seres humanos, es posible que al examinar más de cerca a los individuos expuestos al plomo, se encuentre un nuevo factor de riesgo para esta enfermedad.
  • Investigaciones que se están desarrollando actualmente quizás arrojen más luz en el futuro sobre los impactos potenciales del plomo en la osteoporosis (salud ósea).

Los datos disponibles actualmente no son suficientes para determinar la carcinogenicidad del plomo en seres humanos.

  • La EPA clasificó al plomo elemental y a los compuestos de plomo inorgánico como pertenecientes al Grupo 2B: probables carcinógenos humanos (ATSDR 1999). Esta clasificación está basada en parte en estudios con animales, lo que le ha acarreado críticas puesto que las dosis de plomo que se administraron eran extremadamente altas. (ATSDR 1999).
  • El Programa Nacional de Toxicología clasifica al plomo y a los compuestos de plomo como «razonablemente y de manera anticipada, como cancerígenos» (NTP 2004).
  • La asociación de la exposición ocupacional al plomo con un riesgo creciente de cáncer es de naturaleza limitada, puesto que estos estudios—que examinaron primordialmente a las fundiciones de plomo—involucraron también la exposición a otros metales como el arsénico, cadmio, antimonio, y otros tóxicos relacionados con el tabaquismo de los trabajadores. (Cooper 1976 y IARC 1987).

Los científicos están investigando actualmente los efectos del plomo en la salud de los dientes.

  • Un estudio reveló que la exposición prenatal y peri-natal al plomo aumentó la prevalencia de caries en cachorros de rata hasta casi un 40% (Watson 1997).
  • Hay estudios epidemiológicos humanos que sugieren una asociación entre la exposición al plomo y la caries, aunque esto todavía no está bien establecido (Bowen 2001).



Puntos clave

  • Los efectos en los niños generalmente se manifiestan a niveles de plomo más bajos que en los adultos.
  • El sistema nervioso en desarrollo de los niños puede verse afectado negativamente con niveles de plomo en sangre menores a 10 µg/dL. Casi siempre es imposible determinar estos efectos con una simple exploración clínica.
  • Hay un amplio rango de efectos neurológicos que se asocian con la exposición al plomo. Algunos de estos efectos probablemente sean irreversibles.
  • La exposición al plomo puede causar daños renales como síndromes parecidos al de Fanconi, nefropatía crónica y gota.
  • La mayoría de los daños renales asociados al plomo son resultado de una exposición crónica en curso o de una exposición aguda presente. También pueden deberse a un efecto latente de una exposición antigua de carácter crónico.
  • El plomo inhibe varias enzimas que son críticas para la síntesis del grupo hemo, provocando una reducción de la hemoglobina sanguínea.
  • Hoy en día, es raro que los niños expuestos al plomo se vean afectados por una anemia franca.
  • La interferencia que causa el plomo con la síntesis del grupo hemo puede afectar a otros procesos dependientes de este grupo, los cuales pueden encontrarse fuera del sistema hematopoyético.
  • El plomo interfiere con una forma hormonal de la vitamina D, la cual afecta múltiples procesos del cuerpo, incluyendo la maduración celular y el crecimiento del esqueleto.
  • La exposición al plomo puede provocar un aumento en el riesgo de sufrir hipertensión y sus secuelas.
  • Hay evidencias que sugieren que hay una asociación entre la exposición al plomo y ciertos resultados reproductivos y de desarrollo.
  • El plomo de la sangre materna, proveniente de fuentes exógenas o endógenas, puede cruzar la placenta y poner al feto en riesgo.
  • Se están estudiando otros efectos potencialmente adversos del plomo en la salud humana.



Verificación de progreso

1. ¿Cómo difieren los efectos del plomo en niños y en adultos?

A. Los efectos en los niños tienen una mayor probabilidad de ser reversibles.
B. Los adultos sufren más daños neurológicos.
C. Los niños tienen una menor probabilidad de volverse anémicos.
D. Los efectos empiezan a niveles de exposición más altos en los adultos que en los niños.

Respuesta:

Para una revisión de contenido, consulte Adultos en esta misma sección.


2. La toxicidad del plomo puede afectar a:

A. Los riñones y el cerebro.
B. El desarrollo neurológico y el coeficiente intelectual de los niños.
C. La cuenta de espermatozoides.
D. Todas las anteriores.

Respuesta:

Para una revisión de contenido, consulte Efectos neurológicos, Niños, Efectos renales y Efectos reproductivos en esta misma sección.





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