El agua subterránea llega a la superficie de forma natural por medio de manantiales, lagos y arroyos. El agua subterránea se puede extraer a través de un pozo que se conecta al acuífero. Un pozo es una tubería que se conecta al acuífero y se llena con el agua subterránea. El agua se puede extraer por medio de una bomba. Los pozos que están a poca profundidad se pueden secar si el nivel freático está por debajo de los pozos. Los acuíferos o suministros de agua pueden recargarse o volverse a llenar por medio de la lluvia y en otros casos cuando se derrite la nieve. En algunas partes del mundo hay problemas de falta de agua porque el agua subterránea se utilizó más rápido de lo que se recargó naturalmente. En otros lugares el agua no se puede usar porque se contaminó como resultado de actividades del ser humano.